{"id":344,"date":"2018-10-30T03:51:37","date_gmt":"2018-10-30T03:51:37","guid":{"rendered":"http:\/\/nastacloud.com\/demo\/fundacionluisanderson\/?p=344"},"modified":"2018-11-21T03:27:23","modified_gmt":"2018-11-21T03:27:23","slug":"anderson-y-la-doble-agenda-sindical-interna-externa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fundacionluisanderson.org\/index.php\/2018\/10\/30\/anderson-y-la-doble-agenda-sindical-interna-externa\/","title":{"rendered":"ANDERSON Y LA CONSTRUCCI\u00d3N DE UNA DOBLE AGENDA SINDICAL INTERNA\/EXTERNA"},"content":{"rendered":"<p>Fueron 16 los a\u00f1os, entre 1987 y 2003, que compartimos con Luis, sumando cuatro como asesores formales en la oficina de M\u00e9xico, tres anteriores y nueve posteriores, como parte de \u201cla armata ORIT\u201d, de manera flexible.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed queremos recordar solo<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> hechos referidos a nuestra especialidad como economistas, que fue la raz\u00f3n por la que entramos a la organizaci\u00f3n.\u00a0 El origen de todo fue Gerardo Castillo, a quien visitamos en septiembre de 1985, poco tiempo despu\u00e9s del terremoto, en una Tabacalera reci\u00e9n golpeada. \u00a0Pero hay otros dos camaradas de trabajo de los que tenemos un recuerdo de una fuerza similar: Miguel Frohlich, el director\/militante\u00a0 \u00a0del departamento de proyectos socioecon\u00f3micos, y Julio Godio, prototipo del intelectual org\u00e1nico del sindicalismo, con quien nos reun\u00eda la elaboraci\u00f3n de los documentos congresales de esos a\u00f1os<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p>Pues bien: esta nota describe, de manera densa, pero no podr\u00eda ser de otra forma, la acumulaci\u00f3n program\u00e1tica realizada por ORIT en esos a\u00f1os, expresada sobre todo en los Congresos<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.\u00a0 Luis era voraz en su actitud de agregar nuevos \u00a0\u00a0frentes permanentemente, a veces a partir de nuestras propias sugerencias.\u00a0 En estos casos no hab\u00eda una aceptaci\u00f3n inmediata de su parte, hab\u00eda que \u201cconvencerlo\u201d, pero ello suced\u00eda (o no) en el marco de una absoluta disposici\u00f3n de partida. \u00a0\u00a0Estamos hablando del proceso de incorporaci\u00f3n en el tiempo de nuevos temas, enriqueciendo una plataforma tradicional concentrada en la reivindicaci\u00f3n de las condiciones de trabajo de los asalariados sindicalizados o vinculados.<\/p>\n<p>De este recorrido, encontramos un desarrollo simult\u00e1neo de dos grandes ejes, uno interno (lo actualmente conocido como \u201cautorreforma sindical\u201d) y otro externo, con relaci\u00f3n al modelo de desarrollo y el proceso de globalizaci\u00f3n e integraci\u00f3n econ\u00f3mica.\u00a0 Ambos, a su vez, eran expresiones complementarias del \u201csindicalismo sociopol\u00edtico\u201d, ya que el primer eje era visto como \u201cfundamento sociolaboral\u201d de \u00e9ste.<\/p>\n<p><strong>El eje interno<\/strong><\/p>\n<p>La formulaci\u00f3n aparece en el C1989, al plantearse la \u201cextensi\u00f3n del \u00e1mbito de implantaci\u00f3n de la organizaci\u00f3n sindical, y modernizaci\u00f3n de sus estructuras\u201d. Ello era complementado en el C93 con \u201cestrategias diferenciadas para colectivos heterog\u00e9neos\u201d. Y, finalmente, en el C97 era parte de la gran secci\u00f3n \u201cdemocracia sindical\u201d, que\u00a0\u00a0 llamaba a \u201ccambios internos para renovarla y fortalecerla\u201d, en \u00e1reas como las estructuras funcionales, la transparencia de financiamiento y, en general, la correcci\u00f3n de \u201cvicios\u201d y \u201cmitos\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/p>\n<p>Este enfoque ya planteaba acciones en tres niveles: las alianzas, la representaci\u00f3n y la afiliaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estos tres planteos son entonces el germen de lo que, en el C2005 se denomin\u00f3 \u201cautorreforma sindical\u201d, luego trasladado al acuerdo estrat\u00e9gico b\u00e1sico del Congreso fundacional de la CSA.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista de los colectivos laborales involucrados:<\/p>\n<p>&#8211; la primera atenci\u00f3n estuvo puesta en el \u201cempleo informal\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> , visualizado como \u201csector\u201d del trabajo cuentapropista de subsistencia. El origen de esta l\u00ednea fue el\u00a0 \u00e1rea de proyectos socioecon\u00f3micos), luego de hacer \u00a0\u00a0una consulta estructurada \u00a0a los afiliados, lo que fue seguido por la elaboraci\u00f3n\u00a0 de un primer perfil de estrategia<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> Este fue el escenario de una resoluci\u00f3n espec\u00edfica adoptada en \u00a0el C1989, seguido \u00a0de un proyectos de cooperaci\u00f3n sindical internacional (desde Espa\u00f1a y Holanda) (1991-3)<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> que llevaron\u00a0 a un desarrollo m\u00e1s amplio mediante una resoluci\u00f3n del C1993 que planteaba una \u201cestrategia de acci\u00f3n m\u00faltiple\u201d, punto de partida para su instalaci\u00f3n definitiva en el sindicalismo latinoamericano, que persiste hoy en CSA<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/p>\n<p>&#8211; otros colectivos definidos desde distintas dimensiones. Por ejemplo, el C1993 mencionaba a trabajadores de las pymes, trabajadores del campo, jubilados y pensionados, y el C1997 a los asalariados en formas at\u00edpicas<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> \u00a0(incluyendo los subcontratados) y en zonas francas<\/p>\n<p>-en paralelo, ORIT registraba la experiencia sindical en el \u201csector social de la econom\u00eda\u201d (el antecedente del concepto de \u201ceconom\u00eda social y solidaria\u201d, de gran vigencia actualmente)\u201d nuevamente desde el \u00e1rea de proyectos socioecon\u00f3micos, con dos experiencias sindicales concretas por entonces vigentes (en la Histradrut israel\u00ed, y en la CTM mexicana)<sup> <a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a><\/sup>. Este tema fue tambi\u00e9n incorporado en el C1989, incluyendo su vinculaci\u00f3n al tema de la informalidad, en el sentido de postularlo como una manera superadora de la autoproducci\u00f3n individual.\u00a0 El proyecto ya mencionado de ISCOD ten\u00eda la particularidad de incorporar desde su denominaci\u00f3n, el doble eje informal-sector social, para promover la utilizaci\u00f3n del segundo como v\u00eda de formalizaci\u00f3n y mejora en las condiciones productivas. Otros dos proyectos m\u00e1s puntuales fortalecieron esta l\u00ednea: uno de FNV centrado en recopilaci\u00f3n de experiencias sindicales en la regi\u00f3n, y otro de la UIL italiana, centrado en un tema recurrente: la relaci\u00f3n entre el movimiento cooperativo y el sindicalismo<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>.<\/p>\n<p>-alianza con los \u201cnuevos movimientos sociales\u201d.\u00a0 El C89 incorpora este tema, que tiene una amplia formulaci\u00f3n en T-A, donde Luis menciona a las organizaciones de la sociedad civil, en los campos de juventud, mujeres, ecologismo, salud, educaci\u00f3n, vivienda, pueblos originarios.\u00a0 Posteriormente, Anderson tambi\u00e9n incorpora un concepto que ven\u00eda de AFL-CIO norteamericana: \u201cel sindicalismo comunitario\u201d, en simult\u00e1neo con una campa\u00f1a de difusi\u00f3n de esa perspectiva por la central en el contexto de la discusi\u00f3n sobre el nuevo instrumento de OIT sobre informalidad (la resoluci\u00f3n \u201cTrabajo decente y econom\u00eda informal\u201d, en 2002).<\/p>\n<p>Finalmente, comentario sobre aspectos heterodoxos de la pr\u00e1ctica de ORIT en este campo:\u00a0 las actividades educativas sobre informalidad part\u00edan de un intercambio directo con los participantes, lo que luego r\u00e1pidamente\u00a0\u00a0 pasaba a formar parte de \u201cla estrategia\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>. Asimismo, el mayor programa formativo de ORIT en los primeros a\u00f1os (por cooperaci\u00f3n de la CISL italiana y vinculaci\u00f3n con OIT) (con protagonismos de Luigi Cal y Giuseppe Querenghi) ten\u00eda objetivos muy amplios, que llegaban directamente al apoyo a las centrales participantes, como escenario de un nuevo ciclo<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>El eje externo<\/strong><\/p>\n<p>A fines de los ochenta, el escenario general para los sindicatos y el trabajo de la ORIT era la crisis econ\u00f3mica de los pa\u00edses latinoamericanos, con foco en el sobreendeudamiento de la d\u00e9cada anterior, derivando en la \u201ccrisis de la deuda\u201d, y los programas de ajuste estructural promovidos desde las instituciones financieras internacionales, en a\u00f1os de la revoluci\u00f3n conservadora en el primer mundo.\u00a0 Estos temas ya hab\u00edan sido instalados por ORIT, a los pocos meses de la llegada de Luis, con la Conferencia \u201cNuevos enfoques de la crisis\u201d (Cuernavaca, 1984), seguido por la Conferencia \u201cDeuda Externa y Desarrollo\u201d (Buenos Aires, 1986), para luego aparecer en el documento del C89, el mismo a\u00f1o en que se formaliza el concepto de \u201cConsenso de Washington\u201d, y derivan en primeras reflexiones sobre modelos alternativos en lo econ\u00f3mico y social. El concepto de \u201cdesarrollo\u201d (frente al de \u201ccrecimiento\u201d) aparece m\u00e1s perfilado en el C1993, desde el propio t\u00edtulo del documento de base.<\/p>\n<p>No es este el momento de profundizar en los componentes de esa exploraci\u00f3n de un modelo, una palabra pretenciosa si se est\u00e1 hablando de una regi\u00f3n latinoamericano-caribe\u00f1a con m\u00faltiples heterogeneidades. En este punto es bueno recordar a Luis extremadamente atento a este aspecto, con la cabeza puesta (lo que a veces ha sido negado, en la retrospectiva) en los pa\u00edses peque\u00f1os, llev\u00e1ndolo a entender el papel crucial que puede tener, en un peque\u00f1o pa\u00eds centroamericano o caribe\u00f1o, el turismo y a\u00fan las zonas francas, desaconsejando cualquier b\u00fasqueda de una receta continental.\u00a0 Este enfoque estuvo presente de manera expl\u00edcita en el documento del C1997.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay que recordar otra veta notable de Anderson, que est\u00e1 olvidada: la reflexi\u00f3n sobre la \u201ctercera revoluci\u00f3n industrial\u201d y las consecuencias del cambio tecnol\u00f3gico en la econom\u00eda y el empleo, lo que dio lugar a un enorme antecedente de la actual discusi\u00f3n sobre el futuro del trabajo hace treinta a\u00f1os (la Conferencia de R\u00edo, 1988)<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a><\/p>\n<p>En otro plano, el de la pol\u00edtica social, como componente indisociable del econ\u00f3mico, Luis aval\u00f3 dos desarrollos claves: sobre la seguridad social, en \u00e9pocas en que tanto CEPAL (Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para A. Latina) como la OIT regional aprovechaban la sapiencia del gran especialista cubano Carmelo Mesa Lago, que planteaba los primeros an\u00e1lisis rigurosos confrontativos entre los sistemas de reparto y capitalizaci\u00f3n, en favor del primero.\u00a0\u00a0 ORIT hizo uso de estos elementos\u00a0\u00a0 \u00a0al momento de la\u00a0\u00a0 Conferencia de OIT sobre seguridad social (M\u00e9xico, 1992); y el salario m\u00ednimo, a partir de que el C2001 innov\u00f3 aprobando una resoluci\u00f3n sobre este tema, y desarrollando una campa\u00f1a, en cabeza del por entonces secretario de pol\u00edtica econ\u00f3mica V\u00edctor B\u00e1ez Mosqueira). En ese antecedente, ya aparec\u00eda un eje de gran actualidad, con relaci\u00f3n al futuro del trabajo: la incorporaci\u00f3n de un \u201cingreso garantizado\u201d.<\/p>\n<p>Dejamos para el final, el subtema, complejo por definici\u00f3n (que requiere un tratamiento al borde de lo \u201cpol\u00edticamente incorrecto\u201d): la integraci\u00f3n econ\u00f3mica. En este plano se cruza el dificultoso tratamiento de la relaci\u00f3n \u201cnorte\u201d \/\u201d sur\u201d a lo interno de las Am\u00e9ricas<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Los antecedentes de ORIT en este campo ven\u00edan de los a\u00f1os sesenta, cuando acompa\u00f1\u00f3 la Alianza para el Progreso<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>, as\u00ed como, posteriormente, sobre el Pacto Andino. \u00a0Veinte a\u00f1os despu\u00e9s, el per\u00edodo de Luis coincidi\u00f3 con la explosi\u00f3n del tema integrativo (Ronda Uruguay del GATT, la Iniciativa para las Am\u00e9ricas de Bush senior, la integraci\u00f3n en Am\u00e9rica del Norte, la creaci\u00f3n del Mercosur, la reformulaci\u00f3n de la integraci\u00f3n andina y centroamericana)<sup>,<\/sup><\/p>\n<p>El C1989 solo se refer\u00eda a la contempor\u00e1nea\u00a0 discusi\u00f3n del tratado \u00a0bilateral\u00a0 EUA-Canad\u00e1), pero al poco tiempo (Ejecutivos de 1990 y 1991) el tema ya era central en la agenda, derivando en la Conferencia \u201cIntegraci\u00f3n, desarrollo y democracia\u201d\u00a0 (San Jos\u00e9, noviembre \u00a01991), donde por primera vez se le da un tratamiento integral<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>\u00a0 All\u00ed, con una CIOSL participando de la actividad con cierta preocupaci\u00f3n,\u00a0 se ubic\u00f3 la matriz argumental que ser\u00eda el eje de la posici\u00f3n sindical en los siguientes veinticinco\u00a0 a\u00f1os: la oposici\u00f3n entre \u201c tratados de\u00a0 libre comercio\u201d e \u201cintegraci\u00f3n\u201d (esta \u00faltima en el sentido de acuerdos m\u00e1s ambiciosos, con el modelo europeo a la vista) para derivar en un enfrentamiento a cualquier\u00a0 tratado\u00a0 firmado por pa\u00edses muy\u00a0 \u00a0distanciados en su desarrollo productivo, a condici\u00f3n de incluir una secci\u00f3n\u00a0 sobre la dimensi\u00f3n laboral, que desalentara el uso del \u201cdumping social\u201d \u00a0(e, indirectamente, protecci\u00f3n \u00a0de deslocalizaciones productivas para los trabajadores del pa\u00eds aventajado).\u00a0 \u00a0El escenario de la \u00e9poca para esta discusi\u00f3n era la negociaci\u00f3n del anexo laboral en el TLCAN, ya con M\u00e9xico, y el intento de crear una \u201ccl\u00e1usula social\u201d en la OMC (tema instalado desde fines de los a\u00f1os setenta, que ven\u00eda discuti\u00e9ndose, con apoyo de la CIOSL desde 1986 en el contexto de la Ronda Uruguay).<\/p>\n<p>Un disparador importante en para el desarrollo de la estrategia sindical en este campo fue, en 1994-95, la convocatoria del gobierno norteamericano al ALCA, Alianza de Libre Comercio de las Am\u00e9ricas, y al relanzamiento del COSATE (Coordinadora Sindical de Asesoramiento T\u00e9cnico), en el marco del SIP (Sistema Interamericano de Trabajo), luego de interregno reaganiano, y cre\u00f3 el GITH, Grupo de Trabajo sobre Integraci\u00f3n Hemisf\u00e9rica<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En los siguientes a\u00f1os, cada Congreso de ORIT inclu\u00eda una resoluci\u00f3n sobre el tema, con un grado creciente de elaboraci\u00f3n, para incluir, adem\u00e1s de la cl\u00e1usula social, una condici\u00f3n en t\u00e9rminos de desarrollo productivo, cuyo tr\u00e1nsito se observa entre el C1993 y el C1997<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Otro elemento presente en este ciclo fue el desarrollo de relaciones con organismos regionales. El caso m\u00e1s destacado fue el BID, Banco Interamericano de Desarrollo, en actividades (como una de finales de 1992, en Washington) con fuerte presencia de la ORIT, y diez a\u00f1os despu\u00e9s, un intento de programa de intercambio, que parec\u00eda encaminarse a un episodio destacado, pero termino con resultados modestos, por irresoluciones de los funcionarios del Banco protagonistas del programa.\u00a0 Tambi\u00e9n Luis fue pionero en comenzar relaciones con la CEPAL, que lo invito a exponer en algunas reuniones, e incluso con el INTAL, Instituto para la Integraci\u00f3n de A. Latina (con una primera idea de actividades conjuntas acordadas en una visita a su sede en Buenos Aires en 2003, pocos meses antes de su muerte)<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>.<\/p>\n<p>El fin de ciclo de Luis en este tema quedar\u00e1 identificado con el acompa\u00f1amiento de ORIT y sus afiliados a la campa\u00f1a del lulismo, chavismo y kirchnerismo contra la aprobaci\u00f3n del ALCA, antes de la reuni\u00f3n de Mar del Plata en 2005<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>\u00a0 Al respecto, tiene cierta carga simb\u00f3lica que Luis falleciera cuando estaba a punto de viajar a la Cumbre de Miami, donde esa oposici\u00f3n quedar\u00eda plenamente reflejada, siendo el comienzo del fin para este proyecto<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>.<\/p>\n<p>Finalmente, no habr\u00eda que escaparle a una caracterizaci\u00f3n del pensamiento profundo de Anderson respecto de la integraci\u00f3n.\u00a0 Sus intervenciones en T-A, y an\u00e9cdotas introducidas en los testimonios del espa\u00f1ol Antonio Guti\u00e9rrez, de la dominicana Eulogia Familia, lo muestran como alguien con un pensamiento dial\u00e9ctico y algunas matizaciones conceptuales respecto de un discurso que posteriormente se hizo m\u00e1s r\u00edgido. Pero no lo haremos aqu\u00ed<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>.<\/p>\n<p>Cerramos este recuerdo del recorrido de Luis en la elaboraci\u00f3n de la agenda bifronte analizada hasta aqu\u00ed.\u00a0 Lo desarrollado en esos a\u00f1os es el basamento de futuros avances, alcanzados durante los cinco a\u00f1os de transici\u00f3n a la nueva CSA y los diez a\u00f1os posteriores, que involucra a otros protagonistas.<\/p>\n<p><strong>Alvaro Orsatti e Hilda S\u00e1nchez, <\/strong><strong>Ginebra, octubre 2018<\/strong><\/p>\n<hr \/>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> En el plano emocional\u00a0\u00a0 habr\u00eda que contabilizar muchos episodios que identifican la calidad de la relaci\u00f3n con Luis, llena de rasgos\u00a0 \u201chorizontales\u201d,\u00a0 incluyendo\u00a0 desde comidas after hours hasta los inolvidables \u201cviernes de domino\u201d en Vallarta 8, que se terminaban cuando el guardia de seguridad nos ped\u00eda salir del edificio, problema que resolv\u00edamos y\u00e9ndonos a la cantina de la vuelta. Tambi\u00e9n hay que contabilizar los enojos, que comenzaban\u00a0 con su \u201cno me jodas\u201d, que nunca duraban m\u00e1s de unas horas.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> El recuerdo de Godio, a siete a\u00f1os de su fallecimiento, est\u00e1 centrado\u00a0 en otras dimensiones de su vida pol\u00edtico-intelectual,\u00a0 conoci\u00e9ndose mucho menos su trabajo\u00a0 en el campo sindical latinoamericano, en especial\u00a0 su participaci\u00f3n en varios documentos program\u00e1ticos de ORIT, incluso antes de la llegada de Luis\u00a0 (X Congreso, Toronto 1981), con un momento clave en el\u00a0 ciclo 1989-1993 (XII y XIII Congreso), que incluye un documento especial de fines de 1990, para una conferencia regional en Panam\u00e1, el que actualizaba el suceso de la \u00e9poca: la crisis rusa. En los a\u00f1os siguientes, Luis le organizar\u00eda un homenaje especial durante el C2001. \u00a0Godio reaparecer\u00eda en el XVI (Brasilia, 2005), por pedido del nuevo secretario general, V\u00edctor B\u00e1ez Mosqueira (previamente. Para el documento de base de ese Congreso, Julio intent\u00f3 aportar un nuevo concepto de alto vuelo, \u201csociedad de trabajo\u201d, el que no fue mayormente receptado entre comentaristas importantes, derivando en una presencia epis\u00f3dica y en una falta de desarrollo posterior.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Estos fueron\u00a0 XII (Caracas, 1989), XIII (Toronto, 1993), Si (Santo Domingo, 1997), XV (Washington, 2001), y tambi\u00e9n XVI (Brasilia, 2005).Se ha querido hacer tambi\u00e9n un punteo permanente con expresiones de Luis\u00a0 en el notable intercambio con Bruno Trentin (\u201cNorte-Sur:\u00a0 trabajo, derecho y sindicato en el mundo\u201d, 1996; hay ediciones \u00a0en espa\u00f1ol de Nueva Sociedad y de \u00a0Comisiones Obreras) (en adelante\u00a0 T-A) (copia en la web de la Fundaci\u00f3n Anderson), en que Luis se explaya de forma coloquial sobre muchos puntos de la estrategia de ORIT.\u00a0 Pero adem\u00e1s\u00a0 este libro ilustra de una manera sutil\u00a0 sobre la influencia del enfoque sindical europeo en el pensamiento de Luis, que puede considerarse \u00a0el foco del cambio en la ORIT en esos a\u00f1os.\u00a0 Ello incluye contextualizar los aportes de Godio:\u00a0 adem\u00e1s de su participaci\u00f3n en el m\u00e1s general de \u201cdemocracia social\u201d (C1991) el de sindicalismo sociopol\u00edtico tiene una clara vinculaci\u00f3n con el de \u201csindicato de los derechos\u201d, que el eje argumental de Trentin.\u00a0 Lo mismo puede decirse de \u00a0\u201cautorreforma sindical\u201d, respecto del cual Julio era p\u00edcaro, al no reconocer el origen, aunque\u00a0\u00a0 el sindicalista catal\u00e1n Jos\u00e9 Luis L\u00f3pez Bulla (de CGIL) (traductor al espa\u00f1ol de \u201cLa citt\u00e1 del lavoro\u201d afirma\u00a0 que este concepto figuraba frecuentemente en sus escritos.\u00a0 De hecho, en T-A, el primero menciona \u00b7\u201dla reforma del sindicato aplicado por s\u00ed mismo\u201d. Al mismo tiempo, Julio mencionaba vagamente que hab\u00eda \u201celementos cristianos\u201d en esa expresi\u00f3n, lo que trae a colaci\u00f3n un comentario de un libro sobre formaci\u00f3n sindical (1986) en que elogiaba los aportes de la CLAT, que puede verse como un factor de \u201clatinoamericanzaci\u00f3n\u201d de la perspectiva.\u00a0 Otro comentario que corresponde hacer respecto de la genealog\u00eda de los t\u00e9rminos, referido a sindicalismo sociopol\u00edtico, provino del propio Godio, al atribuirlo a Gerardo Castillo (como forma mejorada de \u201csindicalismo societal\u201d)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> El C2001 incluy\u00f3 tambi\u00e9n un primer llamado a una estrategia que ser\u00eda, en a\u00f1os sucesivos una \u201cpiedra de toque\u201d en la discusi\u00f3n sobre autorreforma sindical: la \u201cafiliaci\u00f3n individual\u201d o \u201cdirecta\u201d, a las centrales y confederaciones nacionales.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> \u00a0Este concepto acababa de instalarse\u00a0 en el instrumental tripartito de OIT\u00a0 (Recomendaci\u00f3n 169 complementaria al Convenio 122 sobre Pol\u00edtica de Empleo, 1984). Con ello se reconoc\u00eda los desarrollos previos del concepto desde diez a\u00f1os antes en las estructuras de la OIT en A. Latina.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Ese departamento hab\u00eda promovido, un a\u00f1o antes, la \u201cDeclaraci\u00f3n de Antigua\u201d sobre\u00a0 la autoproducci\u00f3n de los trabajadores, sin hacer todav\u00eda uso del concepto.\u00a0 Por su parte, CIOSL ya mencionaba el tema en su Congreso de 1988, pero al a\u00f1o siguiente, en un hecho sin antecedentes,\u00a0 pidi\u00f3 a ORIT un documento sint\u00e9tico de la encuesta y su desarrollo, que public\u00f3 desde Bruselas.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> El proyecto espa\u00f1ol fue el primero en A. Latina del reci\u00e9n creado ISCOD, Instituto Sindical para la Cooperaci\u00f3n y Desarrollo, de UGT, que dirig\u00eda Maite N\u00fa\u00f1ez. El segundo fue promovido por la FNV.\u00a0 En paralelo, se explor\u00f3 un acuerdo integral sobre el tema con la Oficina de OIT en A. Latina, el cual no alcanz\u00f3 a concretarse por razones circunstanciales.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Este ciclo est\u00e1 contado en detalle en un art\u00edculo depositado en la web de la Fundaci\u00f3n Luis Anderson (\u201cCIOSL-ORIT: la construcci\u00f3n de un enfoque educativo integral hacia el trabajo informal en A. Latina y Caribe\u201d, por Gerardo castillo, Miguel Frohlich y \u00c1lvaro Orsatti, 2005. \u00a0En rigor, la CLAT, Confederaci\u00f3n Latinoamericana de Trabajadores ten\u00eda\u00a0 un desarrollo paralelo conducente a una perspectiva\u00a0 similar, lo que favoreci\u00f3\u00a0 la adopci\u00f3n de nuevas resoluciones en CSA.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Sobre el empleo\u00a0 at\u00edpico, ORIT no alcanz\u00f3 mayor desarrollo, como continuidad a su reconocimiento, aunque T-A\u00a0 tiene un intercambio de gran riqueza sobre este tema, a instancias de Trentin, que reflejaba la emergencia del fen\u00f3meno en Europa. Un dato olvidado es que\u00a0 Anderson\u00a0 avanz\u00f3 hacia la caracterizaci\u00f3n y acci\u00f3n sindical ante el\u00a0 empleo\u00a0 precario at\u00edpico (incluyendo el no informal) en una ponencia durante un evento regional de\u00a0 ISCOS\/CISL (Buenos Aires, 1991)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> En rigor, la pol\u00edtica de ORIT en este tema se referenciaba en el\u00a0 Departamento de Proyectos Socioecon\u00f3micos creado recientemente en la CIOSL, a cargo del sindicalismo holand\u00e9s.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Una reuni\u00f3n del sindicalismo y las c\u00e1maras cooperativas centroamericanas (San Jos\u00e9 1991), lleg\u00f3 incluso a un plan de acci\u00f3n conjunto, el que no tuvo continuidad\u00a0 por el abandono del sector cooperativo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Es inolvidable la intervenci\u00f3n de un dirigente peruano cuando, en 1990 intervino con el diccionario de la RAE, para mostrar las contradicciones de denominar \u201cinformales\u201d a los trabajadores, por la carga peyorativa que tiene esa palabra, y otro participante argument\u00f3 que era mejor \u201cpre-formal\u201d. Obviamente, ello fue r\u00e1pidamente recogido por los instructores, moderando la inevitabilidad\u00a0 de seguir utilizando ese t\u00e9rmino por su generalizaci\u00f3n,\u00a0 para hablar de \u201ctrabajadores en informalidad\u201d.\u00a0 M\u00e1s adelante, esta disyuntiva fue resuelta colocando el foco en el \u201ctrabajo aut\u00f3nomo\u201d, cuya mayor parte, en A. Latina-Caribe, corresponden a esta situaci\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Habr\u00eda todav\u00eda que incluir otra perspectiva que, tambi\u00e9n desde el cap\u00edtulo educativo, explor\u00f3 nuevas metas, en direcci\u00f3n a la construcci\u00f3n de l\u00edderes: el Equipo T\u00e9cnico Metodol\u00f3gico (ETM), que tuvo poca duraci\u00f3n y fue objeto de pol\u00e9micas<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a>El documento de base y conclusiones est\u00e1 publicado como \u201cCrisis econ\u00f3mica y revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica. Hacia nuevas estrategias de las organizaciones sindicales\u201d (Nueva\u00a0 Sociedad, 1990) (en el sitio web de la Fundaci\u00f3n Luis Anderson).\u00a0 El tema es\u00a0 recordado por dos intelectuales org\u00e1nicos del sindicalismo de esos a\u00f1os (el holand\u00e9s\/mejicano Leonard Mertens, quien dirig\u00eda un proyecto sobre el tema con sede en la CTM mexicana, y el argentino\u00a0 Pedro Daniel Weinberg, en sus semblanzas sobre Luis. Algunos a\u00f1os despu\u00e9s, este tema fue muy destacado\u00a0 en el di\u00e1logo entre en T-A, a instancias de Trentin,\u00a0 para el cual ese\u00a0 era el principal desaf\u00edo sindical del futuro.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a>Un enfoque expl\u00edcito \u201cdesde dentro\u201d de A. Del Norte fue practicado, en el documento para el C1989, por pedido de Luis, que llev\u00f3 a la incorporaci\u00f3n de una secci\u00f3n redactada por la CLC de Canad\u00e1 sobre la integraci\u00f3n con EUA. Tambi\u00e9n, ha sido de dif\u00edcil soluci\u00f3n una posici\u00f3n explicita sobre M\u00e9xico en el TLCAN, por el apoyo relativo que CTM dio a ese emprendimiento. En este plano de las desigualdades entre pa\u00edses, otro caso subregional que ha quedado subtratado es el de las diferencias a lo interno del Cono Sur, planteado por Uruguay y Paraguay.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Dos d\u00edas despu\u00e9s de la firma de la Carta de Punta del Este (agosto 1961), ORIT realiz\u00f3 su primera conferencia econ\u00f3mica interamericana (en Sao Paolo), a la que consideraba \u201cla primera adhesi\u00f3n colectiva popular\u201d a este emprendimiento. La segunda fue organizada en M\u00e9xico en 1967.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> En paralelo, en 1990, ORIT hab\u00eda aceptado una propuesta de la Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica Europea \u00a0para tratar\u00a0 la integraci\u00f3n centroamericana, que se desarroll\u00f3 desde la oficina subregional de ORIT en San Jos\u00e9, bajo la direcci\u00f3n de David Mena. Como resultado, se desarroll\u00f3 la investigaci\u00f3n \u201cIntegraci\u00f3n y estrategias de desarrollo en Centroam\u00e9rica y Panam\u00e1\u201d, por Hilda \u00a8S\u00e1nchez (publicado en 1991)\u00a0 f<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a>Sobre este per\u00edodo, cf.\u00a0 1. \u201cGITH: historia y actualidad, 1996.2007\u201d, por Hilda S\u00e1nchez y \u00c1lvaro Orsatti, presentado en el primer Congreso de CSA, 2008), con pr\u00f3logo del titular del \u00e1rea Rafael Freire Neto, y apoyo de la CLC Canad\u00e1, desde su representante en ORIT Sheila Katz; 2. \u201cCOSATE. Origen hist\u00f3rico y desarrollo\u201d, por \u00c1lvaro Orsatti (2003, no publicado, tambi\u00e9n apoyado por CLC)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Un elemento tambi\u00e9n incorporado por la Conferencia\u00a0 en favor de esta posici\u00f3n era la reciente firma en Europa\u00a0 de la Carta de Derechos Sociales de los Trabajadores. En los a\u00f1os siguientes, hubo una segunda gran conferencia (\u201cCl\u00e1usulas sociales en las Am\u00e9ricas: perspectivas desde A. Latina\u201d, Caracas, julio 1995)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Otro episodio importante del \u00faltimo Luis\u00a0 en este tema\u00a0 fue la Conferencia \u201cDeuda externa y desarrollo. Veinte a\u00f1os despu\u00e9s\u201d (Buenos Aires, 2002), a instancias de la CGT argentina,\u00a0 en plena crisis de hiperinflaci\u00f3n.\u00a0\u00a0 Sobre Anderson y ese pa\u00eds, cf.\u00a0 \u201cAnderson y el sindicalismo argentino\u201d, por \u00c1lvaro Orsatti (publicado en el libro homenaje de la Fundaci\u00f3n en 2005)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Hay que recordar\u00a0\u00a0 que tanto M\u00e9xico como la mayor parte de los otros gobiernos acompa\u00f1aban la firma del ALCA.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Todav\u00eda en agosto de 2003, Anderson organiz\u00f3 la reuni\u00f3n \u201cEscenarios ante el ALCA\u201d, en Buenos Aires para discutir con dirigentes (Diego Olivares) e intelectuales org\u00e1nicos (Silva Portella).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a>\u00a0 El registro del pensamiento integral de Luis debe incluir una infidencia:\u00a0 estaba enojad\u00edsimo con el final del\u00a0 intento de establecer la cl\u00e1usula social en la nueva OMC (Singapur, 1996), expresado en una mera menci\u00f3n a lo que luego ser\u00eda la Declaraci\u00f3n de OIT sobre Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fueron 16 los a\u00f1os, entre 1987 y 2003, que compartimos con Luis, sumando cuatro como asesores formales en la oficina de M\u00e9xico, tres anteriores y nueve posteriores, como parte de \u201cla armata ORIT\u201d, de manera flexible. Aqu\u00ed queremos recordar solo[1] hechos referidos a nuestra especialidad como economistas, que fue la raz\u00f3n por la que entramos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":936,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fundacionluisanderson.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/344"}],"collection":[{"href":"https:\/\/fundacionluisanderson.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fundacionluisanderson.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacionluisanderson.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacionluisanderson.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=344"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/fundacionluisanderson.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/344\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":860,"href":"https:\/\/fundacionluisanderson.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/344\/revisions\/860"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacionluisanderson.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/936"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fundacionluisanderson.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=344"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacionluisanderson.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=344"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacionluisanderson.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=344"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}