{"id":336,"date":"2018-10-30T03:05:18","date_gmt":"2018-10-30T03:05:18","guid":{"rendered":"http:\/\/nastacloud.com\/demo\/fundacionluisanderson\/?p=336"},"modified":"2018-11-21T03:22:39","modified_gmt":"2018-11-21T03:22:39","slug":"luis-anderson-en-el-recuerdo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fundacionluisanderson.org\/index.php\/2018\/10\/30\/luis-anderson-en-el-recuerdo\/","title":{"rendered":"Luis Anderson en el recuerdo"},"content":{"rendered":"<p>La trayectoria de Luis Anderson trascendi\u00f3 el esfuerzo sindical externo y, como se sabe, asumi\u00f3 responsabilidades internacionales en la organizaci\u00f3n del movimiento obrero. Desde los tiempos de la negociaci\u00f3n de los Tratados Torrijos- Carter de la d\u00e9cada del setenta, Anderson fue una de las personalidades del sector sindical que con mayor entusiasmo y determinaci\u00f3n asumieron la tarea did\u00e1ctica de explicar a los dirigentes y activistas de los Estados Unidos la naturaleza de la situaci\u00f3n imperante en la zona del canal y la fundamentaci\u00f3n de las aspiraciones de la Rep\u00fablica de Panam\u00e1.<\/p>\n<p>Este colonense que conoc\u00eda el problema desde el fondo, fue un verdadero veh\u00edculo de comunicaci\u00f3n entre la sociedad paname\u00f1a y la norteamericana, en una acci\u00f3n de grandes proporciones para lograr, dentro de los Estados Unidos , un m\u00ednimo esencial de comprensi\u00f3n para con Panam\u00e1, de modo que los acuerdos que se concretaban en la mesa de negociaciones entre los dos pa\u00edses , pudieran adquirir cierto grado de realista viabilidad\u00a0 para que se convirtieran en un instrumento de acercamiento internacional. Tanto en Panam\u00e1 como en los Estados Unidos, una corriente extraordinariamente consolidada e insistente, levantaba la bandera del status quo, para que la reglamentaci\u00f3n aplicable a la ruta de tr\u00e1nsito fuera la misma del Tratado Hay-Bunau Varilla de 1903, con la consecuencia de que la colonia tendr\u00eda que permanecer all\u00ed, para siempre, con la quinta frontera en medio del territorio nacional.<\/p>\n<p>El trabajo no fue f\u00e1cil. La incomprensi\u00f3n del problema, unas veces por ignorancia y otras por desconfianza con el gobierno de Panam\u00e1 o por el tama\u00f1o del pa\u00eds, estaba a la orden del d\u00eda y una especie de orgullo nacional imped\u00eda que protagonistas norteamericanos de sus estructuras internas apoyaran la decisi\u00f3n de Jimmy Carter de concertar acuerdos que estuvieran a la altura\u00a0 de las nuevas circunstancias y reconocieran que hab\u00eda una deuda moral con un pa\u00eds peque\u00f1o como Panam\u00e1, , el cual hab\u00eda sido, durante todo el siglo veinte, v\u00edctima de graves y sensibles injusticias.<\/p>\n<p>Los l\u00edderes sindicales norteamericanos entendieron el lenguaje reivindicador de los paname\u00f1os y, de all\u00ed en adelante, nuevos aires de justicia internacional fueron cambiando el rumbo de las cosas. En el equipo negociador, por parte de Panam\u00e1, la sensaci\u00f3n de que hab\u00eda un apoyo decidido y patri\u00f3tico, ayud\u00f3 a superar los momentos m\u00e1s dif\u00edciles y complicados, cuando alguna circunstancia que parec\u00eda insalvable amenazaba con llenar la atm\u00f3sfera de un pesimismo desesperanzador. En esos casos, la pregunta que surg\u00eda era casi siempre la misma: que habr\u00e1 de ocurrir en la relaci\u00f3n canalera actual si se llegase a la conclusi\u00f3n de que, entre Panam\u00e1 y los Estados Unidos no era posible acercarse para llegar a un acuerdo que colocara las cosas en el sitio merecido, por exigencias de la historia y de la justicia?\u00a0 All\u00ed, frente a la complejidad de esa pregunta, surg\u00eda el esp\u00edritu de lucha de hombres como Luis Anderson -\u2026 y Phillip Dean Butcher&#8212; que no daban sus brazos a torcer y que acompa\u00f1aron a la negociaci\u00f3n en cada una de sus etapas. De modo que , cuando el 7 de septiembre de 1977 se pudo firmar la documentaci\u00f3n que pon\u00eda fin a la colonia y establec\u00eda fecha fija para la terminaci\u00f3n de las instalaciones militares y\u00a0 el control del canal, la colaboraci\u00f3n clave del movimiento sindical canalero\u00a0 hac\u00eda sentir su presencia, y Lucho Anderson era su rostro m\u00e1s visible. Una combinaci\u00f3n de inteligencia, sentido patri\u00f3tico a toda prueba, capacidad de organizaci\u00f3n y tolerancia respetuosa con las ideas de los dem\u00e1s, le confer\u00edan el grado de gran capit\u00e1n en la lucha por los mejores destinos nacionales.<\/p>\n<p>Todos estos factores son los que explican que Luis Anderson, tal como me consta, haya estado vinculado a los primeros trabajos para incorporar al canal \u00a0a Panam\u00e1, a su acervo de capital\u00a0 y a su orgullo y su autoestima.\u00a0 En la Panam\u00e1 Canal Comisi\u00f3n y en el per\u00edodo de 1983 a 1989, Luis Anderson forma parte de la representaci\u00f3n paname\u00f1a en la Junta Directiva, junto a personalidades como Oyd\u00e8n Ortega, Fernando Cardoze, Carlos Ozores y Carlos Velarde. Cambian las condiciones internas en Panam\u00e1, pero se reconoce el valor de Luis Anderson y permanece en la Junta Directiva como parte del grupo formado tambi\u00e9n por Cecilia Alegre, Alfredo Ram\u00edrez (padre) y Joaqu\u00edn J, Vallarino.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, ya con la existencia de la Autoridad del Canal de Panam\u00e1, se hicieron las designaciones con fundamento en la Ley 19 de 1997 (Org\u00e1nica de la Autoridad del Canal de Panam\u00e1) y es nombrado Luis Anderson, junto a Eloy Alfaro, Roberto Roy Ra\u00fal Montenegro V. Emanuel Gonz\u00e1lez Revilla, Fernando Cardoze, Mois\u00e9s Mizrachi, Samuel Lewis Navarro y quien escribe esta rese\u00f1a.<\/p>\n<p>Debo se\u00f1alar que, para m\u00ed, fue un verdadero orgullo trabajar tan cerca de una personalidad tan distinguida. Nunca tuvimos discrepancia. Un enfoque nacional, que coloca al canal por encima de cualquier debilidad estructural que pudiera\u00a0\u00a0 experimentar la sociedad paname\u00f1a, se tradujo en muralla de protecci\u00f3n de la ruta interoce\u00e1nica y en la tarea de moldear una institucionalidad canalera que fuera consciente de su delicado rol internacional y del valor hist\u00f3rico de la lucha que encabezaron las generaciones anteriores y que culminaron con la concertaci\u00f3n que firmaron Carter y Omar Torrijos. Anderson aplic\u00f3 en las Directiva del Canal la misma disciplina que se le conoci\u00f3 en otros escenarios y demostr\u00f3, a todas horas, la profundidad de un pensamiento que permit\u00eda conocer el sentido de todas las circunstancias y demostrar\u00a0\u00a0 que el origen social humilde (que compart\u00eda conmigo) no era obst\u00e1culo para enfocar con rigor l\u00f3gico los m\u00e1s importantes temas de la ruta de tr\u00e1nsito y de sus consecuencias para el pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>Adolfo Ahumada.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La trayectoria de Luis Anderson trascendi\u00f3 el esfuerzo sindical externo y, como se sabe, asumi\u00f3 responsabilidades internacionales en la organizaci\u00f3n del movimiento obrero. 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