{"id":322,"date":"2018-10-30T02:46:45","date_gmt":"2018-10-30T02:46:45","guid":{"rendered":"http:\/\/nastacloud.com\/demo\/fundacionluisanderson\/?p=322"},"modified":"2018-11-13T20:53:59","modified_gmt":"2018-11-13T20:53:59","slug":"un-dia-cualquiera-a-base-de-listas-de-puntos-pendientes-y-tareas-por-hacer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fundacionluisanderson.org\/index.php\/2018\/10\/30\/un-dia-cualquiera-a-base-de-listas-de-puntos-pendientes-y-tareas-por-hacer\/","title":{"rendered":"Un d\u00eda cualquiera a base de listas de puntos pendientes y tareas por hacer"},"content":{"rendered":"<p>Regreso sobre lo andado para verme en aquellos espacios de trabajo del Piso 15 del Edificio Jos\u00e9 Vargas en Los Caobos. All\u00e1, en la Caracas de los primeros a\u00f1os del siglo 21, a donde llegamos provenientes de M\u00e9xico desde la mitad de la d\u00e9cada anterior. Lo diario era as\u00ed: el primero con llave abr\u00eda la oficina, regularmente a las 7.30 am. Se prend\u00edan las luces y se activaban aquellas \u00e1reas.<\/p>\n<p>Ya para las 8.00 am hab\u00eda caf\u00e9 y se serv\u00eda.\u00a0 Se prend\u00edan los equipos y aquellas maquinas empezaban a arrojar listas de tareas por resolver. Yo nunca prest\u00e9 mucha atenci\u00f3n a aquellas listas despersonalizadas y electr\u00f3nicas. Yo las combinaba con las propias, que hacia los lunes a base del recuerdo de lo pendiente o revisando cualquier papel con anotaciones breves. Tambi\u00e9n recurr\u00eda a libretas y cuadernillos donde iba tachando lo ejecutado, lo gestionado que luego guardaba para el desarrollo posterior de informes mensuales o semestrales.<\/p>\n<p>Con esta escuela de listas manuscritas para atender tareas pendientes ven\u00eda yo desde Vallarta 8 en la Ciudad de M\u00e9xico donde por a\u00f1os y a\u00f1os tambi\u00e9n funcion\u00f3 la oficina aquella; se trataba de la oficina sede continental de la Organizaci\u00f3n Regional Interamericana de Trabajadores, la ORIT. La diferencia de mi lista con la lista del Secretario General era que aquellas estaban anexas al material de trabajo o para trabajar, eran carpetas apiladas unas sobre otras, de las que sobresal\u00edan cartas y documentos. \u00a1Era efectiva esa manera!, era una forma de medir por volumen, la evoluci\u00f3n del trabajo intelectual. Trabajo resuelto, \u00a1carpeta archivada!, menos carpetas al final de la jornada significaba un d\u00eda productivo. Ya ten\u00edamos a\u00f1os con las computadoras, las de escritorio y las port\u00e1tiles, pero eran como modernas maquinas de escribir que guardaban la informaci\u00f3n o permit\u00edan procesarla, y a\u00fan as\u00ed, lo nuestro eran las listas manuscritas y las carpetas.<\/p>\n<p>Para las 9.30 am estaba priorizado lo del d\u00eda, y mi lista era secundaria. Pasaba a segundo plano porque siempre hab\u00eda prioridades, \u00a1siempre! Mas aun, luego de un viaje del Secretario General, era un torrente de ideas, gestiones y acciones a seguir y hab\u00eda que seguirlas. Se distribu\u00edan y se asignaban no solo ah\u00ed en aquellos espacios de Caracas y por \u00e1rea de trabajo; se asignaban a colaboradores de Buenos Aires, San Jos\u00e9, Asunci\u00f3n, Sao Paulo, Lima o Bogot\u00e1. Otras prioridades y gestiones de aquellas listas corr\u00edan suerte diferente e iban a parar a Bruselas o Roma o Madrid. \u00a0La misma lista permit\u00eda el seguimiento y acompa\u00f1ar el desarrollo de la gesti\u00f3n con quien o a quien le fuera asignada.<\/p>\n<p>Para las 11:00 am venia la correspondencia, llegaba por fax o por correo ordinario, se acomodaba por prioridad y ven\u00edan las orientaciones o el dictado, las respuestas. Aquello se transcrib\u00eda en la computadora y se imprim\u00eda para firma y sello y luego enviarse por fax.<\/p>\n<p>El almuerzo era fuera de la oficina en tascas, restaurantes o areperas del entorno; al regreso, en la tarde, otra vez a los escritorios. Esas tardes eran de cada quien a lo suyo, hab\u00eda que salir de carpetas y hacer tachaduras de los puntos de las listas. Al final del d\u00eda quedaban algunos pendientes para despu\u00e9s. Para entonces eran las 7 u 8 de la noche.<\/p>\n<p>El Secretario General era Luis Anderson, el paname\u00f1o ex operario y t\u00e9cnico soldador del Canal de Panam\u00e1 que fue Secretario General de su sindicato local, de su central nacional y por m\u00e1s de 20 a\u00f1os el Secretario General de la Organizaci\u00f3n Regional Interamericana de Trabajadores, la ORIT, la rama hemisf\u00e9rica de la CIOSL. Tambi\u00e9n hizo otras cosas y destac\u00f3 por ellas, fue Vice Ministro y Ministro del Trabajo y Desarrollo Laboral en su pa\u00eds en tiempos convulsos; form\u00f3 parte de la Junta de Administraci\u00f3n del Canal de Panam\u00e1 como resultado de la entrada en vigencia de los Tratados Torrijos-Carter. Tambi\u00e9n fue padre, esposo, hermano, hijo, compa\u00f1ero y amigo. Algunos afirman que de adolescente anduvo en las trifulcas de estudiantes de bachillerato y universitarios contra las cercas custodiadas por el ej\u00e9rcito norteamericano que separaban la zona del canal del resto de pa\u00eds. Hoy, que se anda por todas partes en la ciudad de Panam\u00e1 es impensable que no se pudiera andar por estas \u00e1reas en las que ahora se circula libremente. Compart\u00ed su despacho en Caracas porque \u00e9l era el Secretario General de la ORIT y yo su asistente directo y por ello, era el responsable de las listas y las carpetas.<\/p>\n<p>Las listas de puntos por hacer eran interminables en todos esos d\u00edas; las pilas de carpetas en su escritorio nunca desaparec\u00edan porque siempre hab\u00eda algo nuevo o por resolver; confirmo que, entre punto y punto, entre llamadas y llamadas, lectura breve de documentos e informes hab\u00eda un viejo radio de 4 bandas que se encend\u00eda a las 5.00 pm y que despu\u00e9s cambiamos por un televisor que ya era viejo. Tambi\u00e9n hab\u00eda un refrigerador de oficina donde se atesoraba una botella de buen escoces para un trago alg\u00fan viernes y debo confesar que tom\u00e1bamos mucho caf\u00e9 entre discusi\u00f3n, tertulia y tarea y tarea cada d\u00eda.<\/p>\n<p>As\u00ed se asist\u00edan las propuestas de las 32 organizaciones que atend\u00edamos en toda la regi\u00f3n. Sus representantes expresaban sus aciertos e inconformidades en el \u00e1mbito de trabajo nacional y nosotros arm\u00e1bamos maneras de como apoyar en lo internacional; all\u00ed en esas jornadas de Caracas termin\u00e1bamos informes de proyectos y se elaboraban nuevas propuestas, se organizaban las agendas de decenas de reuniones y se establec\u00edan criterios para tomar decisiones. Hab\u00eda gente que atender all\u00ed mismo de forma presencial; Tambi\u00e9n eran necesarias las consultas a otros miembros de aquel equipo esparcidos por la regi\u00f3n y los miembros del Secretariado que despachaban desde Asunci\u00f3n y San Jos\u00e9.<\/p>\n<p>En alg\u00fan momento de la semana sobreven\u00edan reuniones del equipo de trabajo localizado en Caracas y todos entr\u00e1bamos a una sala con una mesa de dimensiones medianas. Yo tomaba nota y me sentaba frente al Secretario General; la idea era estar atento, tomar notas, y notas y mas notas para engrosar las listas de tareas por hacer.<\/p>\n<p>A veces terminaba una jornada y yo sent\u00eda que no hac\u00edamos gran cosa, pero al d\u00eda siguiente se resolv\u00edan las complicaciones de forma inesperada y no inesperada a la vez. Flu\u00edan como resultado de insistencias y gestiones del d\u00eda o la semana anterior, entonces tachaba y daba por finalizado el punto en las listas. As\u00ed tambi\u00e9n se emit\u00edan recomendaciones en peque\u00f1as hojas que se grapaban y anexaban a los documentos, pod\u00edan traer solicitudes de opini\u00f3n sobre art\u00edculos de prensa, cartas, gr\u00e1ficos o revistas especializadas. Unas circulaban entre la gente del equipo y luego regresaban al despacho del Secretario General con ideas o notas en se\u00f1al de coincidencia o de no estar de acuerdo.<\/p>\n<p>As\u00ed nos fuimos haciendo unos con otros, as\u00ed pasaron los meses y los a\u00f1os. A veces la medida de los tiempos comunes y familiares era determinada por los tiempos de las reuniones anuales o semestrales o de congreso en congreso cada cuatro a\u00f1os.\u00a0 Matrimonios, bautizos, y celebraciones familiares depend\u00edan de aquellas agendas laborales.<\/p>\n<p>Al regresar en el tiempo, 15 a\u00f1os despu\u00e9s, algunos no est\u00e1n ac\u00e1 presencialmente; entre ellos, aquel Secretario General de la ORIT de mirada cortante pero c\u00e1lida, respingado como Don Quijote y con unos dedos \u00edndices largos y puntiagudos.<\/p>\n<p>Otros nos dispersamos por el mundo para tratar de no dejarlo igual a como lo encontramos y aquella escuela y aquellos maestros quedaron sembrados para siempre en la vida de unos y en la vida de otros. Agradezco a la vida aquellas jornadas, aquellas tertulias, aquellos tiempos intensos de las ciudades de M\u00e9xico y Caracas y aunque la lista de tareas pendientes ahora es electr\u00f3nica, integrada al tel\u00e9fono y al directorio y te recuerde a cada instante lo que tienes pendiente, no dejo de hacer mis listas y llevarlas camufladas entre libros y documentos. Tachar los temas resueltos brinda como alivio y al hacerlo se tiene la certeza de que se ha hecho lo necesario cuando incluso se puede hacer m\u00e1s; o de otra manera, entendiendo que falta mucho por hacer en estas tierras y que tenemos que hacerlo nosotros mismos.<\/p>\n<p><strong>Ernesto Marval, Ciudad del Saber, Panam\u00e1, 12 de septiembre de 2018.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Regreso sobre lo andado para verme en aquellos espacios de trabajo del Piso 15 del Edificio Jos\u00e9 Vargas en Los Caobos. 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