{"id":320,"date":"2018-10-30T02:43:36","date_gmt":"2018-10-30T02:43:36","guid":{"rendered":"http:\/\/nastacloud.com\/demo\/fundacionluisanderson\/?p=320"},"modified":"2018-11-13T20:55:05","modified_gmt":"2018-11-13T20:55:05","slug":"luis-anderson-la-tenacidad-de-un-sindicalista-americano-necesario-y-singular","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fundacionluisanderson.org\/index.php\/2018\/10\/30\/luis-anderson-la-tenacidad-de-un-sindicalista-americano-necesario-y-singular\/","title":{"rendered":"Luis Anderson: La tenacidad de un sindicalista americano necesario y singular"},"content":{"rendered":"<p>El presente testimonio sobre Luis Anderson tiene un solo prop\u00f3sito. Reconocer la enorme obra aportada por una de las mayores personalidades del sindicalismo de Nuestra Am\u00e9rica. Esta afirmaci\u00f3n se basa en funci\u00f3n de apreciar en su justa dimensi\u00f3n a una figura de proyecci\u00f3n continental; a un l\u00edder que supo construir las condiciones institucionales para sostener la agenda de reivindicaciones democr\u00e1ticas, pol\u00edticas, econ\u00f3micas, sociales y laborales; a un dirigente que supo dise\u00f1ar y concretar una organizaci\u00f3n continental en la cual se sintieron representados los trabajadores y las trabajadoras de todo el continente; a quien gui\u00f3 el proceso de \u00a0fortalecimiento y consolidaci\u00f3n de sindicatos, centrales y secretariados profesionales a lo largo y ancho del continente. Para decirlo en breve: con la pasi\u00f3n y tenacidad puestas de manifiesto en el desempe\u00f1o de sus altos cargos en la ORIT, Luis Anderson logr\u00f3 fraguar el espacio m\u00e1s s\u00f3lido de organizaci\u00f3n y de unidad de la clase trabajadora americana en toda su historia.<\/p>\n<p>Quienes tuvimos el privilegio de conocerlo y tratarlo supimos de su infatigable disposici\u00f3n al trabajo \u2013o, lo que es lo mismo, la lucha; de sus cualidades organizativas; de su capacidad anal\u00edtica; de su agilidad mental; de su verba s\u00f3lida e inflamada; de sus bien arraigadas convicciones ideol\u00f3gicas; de su enorme predisposici\u00f3n para aprender a partir de la observaci\u00f3n de la realidad y de sus lecturas.<\/p>\n<p>Siempre se supo rodear por gentes capaces, l\u00facidas y leales: son una prueba de ello el veneciano \u00a0Giusseppe Querenghi, el platense Julio Godio, el colombiano Beethoven Herrera y el tico Gerardo Castillo, quienes siempre permanecieron a su lado escuch\u00e1ndolo y aconsej\u00e1ndolo. Los atend\u00eda con atenci\u00f3n, pero tambi\u00e9n les sab\u00eda responder con la solvencia y la seguridad de su s\u00f3lida formaci\u00f3n pol\u00edtica y su agudo conocimiento de los ins\u00f3litos repliegues del alma humana en su versi\u00f3n individual y colectiva.<\/p>\n<p>Caminaba, hablaba y discut\u00eda con la misma facilidad y desenfado en el rinc\u00f3n de la sede del m\u00e1s humilde y austero sindicato de nuestra Am\u00e9rica Central o del Caribe ingl\u00e9s, que en las mullidas alfombras de los no menos confortables salones del FMI, el Banco Mundial, el BID o la OIT, o en los acomodados espacios de muchos sindicatos y centrales de Argentina, Brasil o M\u00e9xico<\/p>\n<p>De todos los Luis Anderson que conoc\u00ed, me quedo con el gran estratega americano forjado en\u00a0 sus \u00faltimos veinticinco a\u00f1os de militancia y de vida \u2013que al final de cuentas en \u00e9l fueron lo mismo; su enorme legado ser\u00e1 dif\u00edcil de igualar. Tuve tratos con \u00e9l cuando fue vice ministro y ministro de trabajo de Panam\u00e1 y cuando integr\u00f3 el directorio de la autoridad del Canal; cuando lleg\u00f3 a M\u00e9xico para hacerse cargo de la ORIT en tiempos de don Fidel Vel\u00e1zquez, en oficinas cedidas por la CTM en la calle de Vallarta, Colonia Tabacalera, y en Cuernavaca donde promov\u00eda las primeras actividades de formaci\u00f3n sindical de car\u00e1cter regional; y de manera continuada a partir de su instalaci\u00f3n en la nueva sede de la Organizaci\u00f3n en Caracas a mediados de los 90\u2019s. Las huellas de sus enormes tenis han quedado registradas en todos los confines del continente. Logr\u00f3 que su imponente altura se convirtiese en un plus que le posibilit\u00f3 ver siempre el mediano y el largo plazo; o, lo que es lo mismo, que la chatura de miras nunca lo llevasen a que las situaciones coyunturales lo enredasen en lo circunstancial, ef\u00edmero, peque\u00f1o o intrascendente.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les fueron los aportes de Luis a la causa de los trabajadores americanos? A mi criterio, fueron por lo menos dos. Por un lado, el redise\u00f1o ideol\u00f3gico de la ORIT. Por otro, haber hecho posible el m\u00e1s inclusivo modelo de organizaci\u00f3n que jam\u00e1s hayan alcanzado los trabajadores americanos hasta entonces.<\/p>\n<p>El primero de esos aportes se refiere a la refundaci\u00f3n de la ORIT de la mano de Luis Anderson desde mediados de la d\u00e9cada de 1980. Como muchos recordar\u00e1n, hasta los a\u00f1os 70 y comienzos de los 80 del siglo pasado, la ORIT era vista como una organizaci\u00f3n fr\u00e1gil, que hab\u00eda perdido tonicidad muscular, presencia y vitalidad; con una poco relevante actividad en los pa\u00edses del sur: Para muchos, carec\u00eda de visi\u00f3n y de misi\u00f3n en esas circunstancias hist\u00f3ricas; las principales centrales no ten\u00edan una vida activa en sus labores. A ello se sumaba (o, mejor dicho, se restaba) el significativo peso espec\u00edfico que hab\u00eda adquirido desde los a\u00f1os cuarenta y cincuenta la AFL\/CIO norteamericana en la Organizaci\u00f3n; ello era observado con no poca preocupaci\u00f3n y recelo por muchos de los principales sindicatos y centrales, sobre todo del cono sur del continente. Seg\u00fan algunos, en la agenda \u201creivindicativa\u201d de aquella ORIT pesaban m\u00e1s las cuestiones referidas a la Guerra Fr\u00eda que a forjar una propuesta que reflejase las condiciones de vida y de trabajo de las grandes mayor\u00edas.<\/p>\n<p>El foco de atenci\u00f3n que impuso Luis se fue modificando en la medida que supo advertir un nuevo conjunto de hechos relacionados con la renovaci\u00f3n de la imagen y la realidad de la ORIT que se comenzaba a registrar en los pa\u00edses de la Am\u00e9rica del Sur. Por un lado, las dictaduras militares comenzaban a tocar a su fin; por otro, se ven\u00eda experimentando una actuaci\u00f3n de las organizaciones sindicales internacionales (fundamentalmente europeas) en favor de la recuperaci\u00f3n de la democracia y la plena vigencia de las libertades sindicales. En particular, supo darse cuenta, sobre todo en lo que acontec\u00eda en el sur, a partir de la actuaci\u00f3n y la firme pr\u00e9dica que los sindicatos europeos de la CIOSL imprimieron en esos a\u00f1os en favor de la recuperaci\u00f3n de la democracia sindical y el cierre del per\u00edodo de las cruentas dictaduras. As\u00ed, cabe reconocer que las organizaciones de los trabajadores europeos (los n\u00f3rdicos, los alemanes, los italianos, los espa\u00f1oles\u2026) jugaron un papel decisivo en la reconstrucci\u00f3n de las centrales sindicales en los \u00faltimos a\u00f1os de las dictaduras de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay. Y al no menos firme apoyo a la constituci\u00f3n de la \u201cCoordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur\u201d. No se puede dejar de evocar en este testimonio el compromiso que se ech\u00f3 sobre sus hombros en estas andanzas la UGT de Espa\u00f1a (Nicol\u00e1s Redondo, secretario general); en esa central los sindicatos americanos encontraron en Manuel Sim\u00f3n Velasco, \u00a0secretario de asuntos internacionales de la UGT a uno de los m\u00e1s entusiastas y solidarios sindicalistas que trabajaron denodadamente por la reconstrucci\u00f3n de las organizaciones sindicales diezmadas por m\u00e1s de una d\u00e9cada de represi\u00f3n y exilio.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, tambi\u00e9n desde sus posiciones en la ORIT, Anderson comenzaba a asumir un liderazgo en cuanto a denunciar el papel que la deuda externa y las pol\u00edticas econ\u00f3micas de ajuste comenzaban a impactar negativamente sobre las condiciones de vida de las poblaciones trabajadoras americanas. Junto a la CIOSL, la ORIT organiz\u00f3 la Conferencia sobre \u201cNuevos enfoques sobre la crisis\u201d (Cuernavaca, 1984). A continuaci\u00f3n, la Conferencia sobre \u201cDeuda Externa y Crisis Econ\u00f3mica\u201d (Buenos Aires, 1986) convocada bajo el lema \u201cPrimero el Pueblo. Despu\u00e9s la Deuda\u201d marca un punto de relanzamiento de la ORIT conducida por Anderson. Relanzamiento en t\u00e9rminos ideol\u00f3gicos y organizativos. Un nuevo sindicalismo que comenzaba a reclamar y exigir un lugar protag\u00f3nico en las discusiones de las pol\u00edticas econ\u00f3micas, sociales y laborales de los respectivos pa\u00edses. Se comenzaba a acu\u00f1ar el concepto de sindicalismo sociopol\u00edtico a fin de enfrentar los profundos y vertiginosos cambios que se operaban en el orden econ\u00f3mico y su influencia sobre los sistemas de relaciones laborales y condiciones de vida de los trabajadores y las trabajadoras. Se postulaba una estrategia sindical basada en el pluralismo ideol\u00f3gico de las organizaciones sindicales; estrategia que procuraba establecer una plataforma reivindicativa en torno a la construcci\u00f3n de sistemas democr\u00e1ticos donde se respondiesen a las demandas pol\u00edticas, econ\u00f3micas y sociales de los pueblos. El nuevo sindicalismo que impulsaba Anderson part\u00eda del reconocimiento de la heterogeneidad y coexistencia de la diversidad econ\u00f3mica y geogr\u00e1fica de los pa\u00edses americanos, de los estilos de desarrollo adoptados, de la existencia de mercados laborales que reflejaban la realidad econ\u00f3mica de los pa\u00edses que integran Nuestra Am\u00e9rica. De la complejidad de los mercados de empleo en t\u00e9rminos de las categor\u00edas de los trabajadores (estables, precarios, j\u00f3venes, mujeres\u2026). En definitiva, de lo que se trataba era de establecer un sindicalismo basado en la autonom\u00eda sindical, el pluralismo ideol\u00f3gico y los diferentes niveles de desarrollo socioecon\u00f3mico alcanzado por los pa\u00edses.<\/p>\n<p>Una alianza entre (a) las propuestas de Anderson en una renovada ORIT, (b) las f\u00f3rmulas de unidad adoptadas por las centrales sindicales del sur en torno a la citada Coordinadora de Centrales Sindicales, y (c) la activa participaci\u00f3n de las organizaciones fraternas europeas, lograron reconfigurar la imagen y el rumbo ideol\u00f3gico de la ORIT en el continente americano. En otras palabras: fue el estilo y modelo de conducci\u00f3n impresos por Luis Anderson los que posibilitaron cambiar la cara de esa organizaci\u00f3n regional de trabajadores; se super\u00f3 en el imaginario colectivo la visi\u00f3n de una ORIT ap\u00e9ndice de la vieja AFL\/CIO, hacia una organizaci\u00f3n consustanciada con las reivindicaciones aut\u00f3ctonas; una organizaci\u00f3n independiente, que construy\u00f3 una plataforma continental que respond\u00eda a las reivindicaciones de los trabajadores y las trabajadoras de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>En segundo t\u00e9rmino, y tal como se deduce de lo expuesto m\u00e1s arriba, el renovado modelo de organizaci\u00f3n que se impuso la ORIT est\u00e1 Indisolublemente ligado al proceso de transformaci\u00f3n adoptado por la dirigencia de la ORIT con Anderson en la conducci\u00f3n. El m\u00e9rito de Luis y los compa\u00f1eros que colaboraban con \u00e9l, fue haber intentado edificar una central que cobijara a la gran mayor\u00eda de las centrales sindicales de todo el continente, independientemente de su peso, su radicaci\u00f3n geogr\u00e1fica, orientaci\u00f3n ideol\u00f3gica. Primaban como imperativos alcanzar a posicionar una Organizaci\u00f3n pluralista, diversa, leg\u00edtima; donde imperaba el respeto por las ideas y estrategias, y donde se procuraron evitar todo tipo de posicionamientos hegem\u00f3nicos.<\/p>\n<p>Para decirlo de una vez, no creo que nadie hubiese podido acometer la haza\u00f1a de convocar en el seno de una organizaci\u00f3n regional a centrales y sindicatos de peso y de procedencias tan distantes y diversas como las centrales de cualquiera de los pa\u00edses del istmo centroamericano o del Caribe de habla inglesa, junto a las poderosas centrales de M\u00e9xico, Argentina, Brasil\u2026 No he visto en mis lecturas y mis vivencias a ning\u00fan dirigente continental que pudiese exhibir el poder de convocatoria, la capacidad de registro, la sensibilidad, la paciencia para hacerse eco de planteos o f\u00f3rmulas o reclamos como los que admit\u00eda Luis Anderson en su calidad de titular de la ORIT. Y las distancias no eran solo en t\u00e9rminos geogr\u00e1ficos o de tasa de afiliaci\u00f3n o de matices ideol\u00f3gicos. Luis supo terciar con particular maestr\u00eda, sobre todo, en las internas de los propios pa\u00edses; es de todos sabido que pr\u00e1cticamente no existen centrales \u00fanicas en el continente -salvo contados casos como el del PIT\/CNT en Uruguay, la COB en Bolivia y la CTC en Cuba.<\/p>\n<p>A mi criterio, debe valorarse que fue Luis Anderson, el electricista paname\u00f1o originario de los talleres de mantenimiento del Canal e hijo de padre jamaiquino, quien tuvo la clarividencia de metas, la vocaci\u00f3n por el di\u00e1logo, la perseverancia en la actuaci\u00f3n, el respeto por el otro, la tolerancia y la autoridad moral que hicieron posible la participaci\u00f3n activa y respetuosa, en torno a la unidad de acci\u00f3n, de l\u00edderes poderosos, centrales influyentes, sindicatos de trayectoria. Insistamos: hasta su llegada nadie logr\u00f3 lo impensado, pero anhelado por todos: sentar en una misma mesa a actores tan distintos, de cu\u00f1o ideol\u00f3gico diferente, de desarrollos organizativos tan dispares y de tan dis\u00edmiles posiciones de poder sindical y pol\u00edtico en sus respectivos pa\u00edses. Bajo el liderazgo de Luis Anderson la ORIT se convirti\u00f3 en la m\u00e1s amplia y representativa central sindical regional del continente. No cabe duda alguna: lo hecho por Anderson en la ORIT fue una haza\u00f1a colosal.<\/p>\n<p>El proceso de expansi\u00f3n fue una constante desde su llegada a la ORIT; y en esas labores lo encontr\u00f3 la muerte en su escritorio de Caracas. Sobre todo, su personalidad hizo posible movilizar de manera continuada y consensuada a un conjunto cada vez m\u00e1s amplio y representativo de los trabajadores de todo el continente americano. Eventos de todo tipo cimentaron la fortaleza de la ORIT: nacionales, subregionales, regionales, internacionales, sectoriales. No se escatimaron esfuerzos por alcanzar una voz que registrase la diversidad de reivindicaciones, las coyunturas nacionales, las orientaciones ideol\u00f3gicas muchas veces antag\u00f3nicas. La imaginaci\u00f3n y audacia de Luis lo llev\u00f3 a establecer modalidades de trabajo y generaci\u00f3n de institucionalidades que garantizasen la permanencia de sindicatos y centrales. Fue as\u00ed como la ORIT gener\u00f3 Conferencias, Congresos e iniciativas de todo tipo a las que se convocaban a las centrales en todos los rincones de la regi\u00f3n. Y la otra f\u00f3rmula de actuaci\u00f3n que alcanz\u00f3 en su \u00e9poca una relevancia poco conocida hasta entonces, fue la actuaci\u00f3n de los Secretariados Profesionales, que atend\u00edan las demandas sectoriales de una amplia gama de actividades econ\u00f3micas. Los Secretariados de la regi\u00f3n americana se articularon con los secretariados a nivel mundial, siguiendo la pauta de c\u00f3mo lo hac\u00eda la ORIT con la CIOSL.<\/p>\n<p>A partir de lo expuesto m\u00e1s arriba, puede resumirse que coexistieron en Luis Anderson dos cualidades a lo largo de su vida y de su militancia, sobre todo cuando uno se refiere a su actuaci\u00f3n en el movimiento obrero internacional. Luis fue un exquisito artesano que supo enfrentarse al tejido de la historia que le toc\u00f3 vivir con una especial finura, tacto, delicadeza, precisi\u00f3n y contundencia: logr\u00f3 amalgamar lo que hasta ese momento resultaba ser uno de los m\u00e1s preciados anhelos de la dirigencia sindical: contar con una organizaci\u00f3n sindical regional fuerte y poderosa. Su habilidad de orfebre permiti\u00f3 generar avances notables y espectaculares en esa direcci\u00f3n. La otra cualidad apuntada tiene que ver con el l\u00edder que, adem\u00e1s de \u201chacer las tareas\u201d cotidianas, dedicaba mucho de su tiempo y de sus energ\u00edas para mirar el mediano y largo plazo; para entender el mundo del futuro; para analizar el impacto que tendr\u00edan los nuevos desarrollos productivos en la vida y el trabajo de los pueblos de Am\u00e9rica.0<\/p>\n<p>Desde su llegada a la ORIT Anderson asign\u00f3 buena parte de su tiempo a pensar en la revoluci\u00f3n cient\u00edfico tecnol\u00f3gica que ya estaba modificando radicalmente la configuraci\u00f3n del trabajo y la producci\u00f3n en los pa\u00edses en desarrollo; \u00e9l ten\u00eda claro que su impacto sobre la econom\u00eda de los pa\u00edses de la regi\u00f3n no se demorar\u00eda demasiado tiempo en llegar. Fue de los primeros en preocuparse, dentro de las filas del sindicalismo americano en cuanto: (a) el impacto sobre la organizaci\u00f3n del trabajo, (b) la repercusi\u00f3n en los sistemas de relaciones laborales, (c) el papel del sindicato, (d) las condiciones de vida y de trabajo que iban a prevalecer en el futuro (estamos hablando de los a\u00f1os 80).<\/p>\n<p>A ra\u00edz de sus lecturas y reflexiones, comenzaban a rondar por su cabeza un conjunto de preocupaciones en torno a lo que \u00e9l anticipaba iba a ocurrir en el ordenamiento econ\u00f3mico de nuestros pa\u00edses a partir de la introducci\u00f3n de innovaciones productivas \u201cduras\u201d como la microelectr\u00f3nica, los nuevos materiales, las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n, la biotecnolog\u00eda\u2026 En esa misma l\u00ednea, tambi\u00e9n preocupaban a Luis otro conjunto de innovaciones \u2013las \u201cblandas\u201d- en t\u00e9rminos de las transformaciones del trabajo humano en la empresa, en cuanto a las tareas, a su contenido y a la organizaci\u00f3n de las mismas. Ya estaban incorpor\u00e1ndose a la gesti\u00f3n de los procesos de trabajo los esquemas de la calidad y la flexibilidad, los equipos de trabajo, las cadenas productivas\u2026<\/p>\n<p>Dec\u00eda Anderson: \u201cLa globalizaci\u00f3n de la econom\u00eda y el desarrollo de las nuevas tecnolog\u00edas, junto con una pol\u00edtica desreguladora en el sentido cl\u00e1sico por parte del Estado, transforman los par\u00e1metros de la capacidad negociadora de las organizaciones sindicales. Paralelamente, la aplicaci\u00f3n de las innovaciones tecnol\u00f3gicas en el proceso de trabajo est\u00e1 generando una metamorfosis del obrero como sujeto, tanto en su forma individual como colectiva\u201d. \u00a0Y agregaba: \u201cLo anterior requiere del movimiento sindical una estrategia reivindicativa acorde con las nuevas condiciones y relaciones econ\u00f3micas mundiales, al mismo tiempo que act\u00fae en direcci\u00f3n de las expectativas de un nuevo sujeto de trabajador. Los elementos b\u00e1sicos del sindicalismo sociopol\u00edtico deben reflejar estas dos vertientes\u201d.<\/p>\n<p>Tuve la suerte de acompa\u00f1ar a Luis y a la ORIT de esos a\u00f1os en algunas de estas iniciativas. Una de las m\u00e1s importantes de ellas fue en el marco de la ejecuci\u00f3n de un proyecto de asistencia t\u00e9cnica de la OIT y la ORIT que tuvo enormes repercusiones a nivel regional y nacional. Esa iniciativa ten\u00eda el prop\u00f3sito de generar un programa de cooperaci\u00f3n con la ORIT y sus centrales y sindicatos afiliados para analizar el impacto de la globalizaci\u00f3n y la revoluci\u00f3n cient\u00edfico tecnol\u00f3gica sobre el empleo, las calificaciones ocupacionales, la formaci\u00f3n profesional; y, en general, sobre la organizaci\u00f3n sindical, las relaciones laborales y las condiciones de vida y de trabajo.<\/p>\n<p>En este campo, fui un privilegiado al ser invitado a colaborar con la comisi\u00f3n de organizaci\u00f3n y relator\u00eda del primer evento de car\u00e1cter internacional que trat\u00f3 el tema en la regi\u00f3n; el mismo fue convocado por la ORIT, la OIT y las centrales sindicales italianas; se lo denomin\u00f3 \u201cCrisis econ\u00f3mica y revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica. Hacia nuevas estrategias de las organizaciones sindicales\u201d (R\u00edo de Janeiro, Brasil 15\/19 de noviembre de 1988). El eje del congreso fue analizar los principales nexos causales entre la cambiante situaci\u00f3n econ\u00f3mica mundial y la crisis econ\u00f3mica y social de los trabajadores. Este encuentro multitudinario, al que asistieron sindicalistas de Am\u00e9rica y de Europa, fue convocado en el marco del proyecto de asistencia t\u00e9cnica de la OIT y la ORIT arriba citado. En esta oportunidad, el pensamiento de Anderson alcanz\u00f3 el nivel de un estadista: logr\u00f3 articular los lineamientos b\u00e1sicos sobre los que ven\u00eda operando la Organizaci\u00f3n \u2013lucha contra el pago de la deuda externa a expensas del bienestar de los trabajadores y adopci\u00f3n del sindicalismo sociopol\u00edtico como estrategia reivindicativa- con los desaf\u00edos que implicaba la revoluci\u00f3n cient\u00edfico tecnol\u00f3gica (la que se llamar\u00eda pocos a\u00f1os despu\u00e9s la tercera revoluci\u00f3n industrial) y la reconfiguraci\u00f3n de la organizaci\u00f3n del trabajo. Todo ello en el marco de su gran preocupaci\u00f3n: la unidad de acci\u00f3n del sindicalismo y el incremento de participaci\u00f3n de los trabajadores en la transformaci\u00f3n social y econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Desde ese proyecto dirigido por Gerardo Castillo se impulsaron m\u00faltiples estudios, reuniones t\u00e9cnicas, y sobre todo, se fortaleci\u00f3 la capacidad de investigaci\u00f3n y an\u00e1lisis de algunas de las centrales que se mostraron interesadas en la materia. Los ejemplos que pude seguir m\u00e1s de cerca se relacionaron con el denominado \u201cEl movimiento obrero ante la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica y la reconversi\u00f3n productiva\u201d, dirigido por Leonard Mertens y promovido por la Confederaci\u00f3n de Trabajadores de M\u00e9xico y las investigaciones que comenzaba a auspiciar el Departamento Intersindical de Estad\u00edstica y Estudios Socioecon\u00f3micos \u2013DIESSE- desde el sindicalismo brailero. El proyecto, que era seguido de cerca en su ejecuci\u00f3n y operaba con un firme respaldo de Luis, tambi\u00e9n innov\u00f3 en materia de cooperaci\u00f3n t\u00e9cnica; dej\u00f3 de ser un proyecto cl\u00e1sico de formaci\u00f3n de cuadros para (a) fortalecer espacios espec\u00edficos dedicados a la investigaci\u00f3n social, econ\u00f3mica y laboral en centrales y sindicatos, (b) la realizaci\u00f3n de investigaciones sobre reconversi\u00f3n productiva y el mundo del trabajo, (c) la documentaci\u00f3n de experiencias promovidas desde las organizaciones sindicales, y, en particular, (d) se difundieron por diversos medios los resultados avanzados desde el proyecto.<\/p>\n<p>Como dijera m\u00e1s arriba, mi relaci\u00f3n con Anderson se remonta hacia inicios de los ochenta en Panam\u00e1. Pero la que reconozco como m\u00e1s intensa y fecunda se desarroll\u00f3 en la d\u00e9cada 1995 a 2006; esto es, cuando me toc\u00f3 en suerte dirigir CINTERFOR\/OIT.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos personales, debo admitir que, en primer lugar, Luis jug\u00f3 un papel importante en el proceso de selecci\u00f3n efectuado por la OIT para llenar la vacante de la direcci\u00f3n del Centro. Nunca me habl\u00f3 del tema, ni me lo record\u00f3 o sugiri\u00f3; los que lo conocieron reconocer\u00e1n que jam\u00e1s lo hubiese hecho. Pero s\u00e9 perfectamente que \u00e9l y la ORIT contribuyeron decisivamente con su respaldo en mi designaci\u00f3n en las distintas instancias decisorias de la OIT. Desde los inicios de mi gesti\u00f3n se estableci\u00f3 una relaci\u00f3n cordial y fecunda por la que guardo la mayor satisfacci\u00f3n y los mejores recuerdos. No nos uni\u00f3 la amistad en esos a\u00f1os; \u00e9l era el Secretario General de la ORIT; yo, un funcionario p\u00fablico internacional con responsabilidades claramente establecidas. Sin embargo, o tal vez por ello mismo, debo decir que fue una \u00e9poca donde se alcanzaron resultados beneficiosos para ambas partes.<\/p>\n<p>Nos ve\u00edamos con frecuencia en eventos de la OIT y de la ORIT; siempre en las Am\u00e9ricas. All\u00ed evalu\u00e1bamos lo hecho, y trat\u00e1bamos de dise\u00f1ar las acciones futuras. Cuando la ruta estaba trazada, avanzaban las acciones de manera formal e institucionalizada. Tan es as\u00ed, que \u00e9l design\u00f3 a los dos interlocutores de la Organizaci\u00f3n con quienes construimos una frondosa agenda de cooperaci\u00f3n. Carlos Rodr\u00edguez, secretario general de la CUT de Colombia, y Alvaro Orsatti de los equipos t\u00e9cnicos m\u00e1s cercanos a \u00e9l en la ORIT. Estos dos entra\u00f1ables compa\u00f1eros dieron seguimiento a las labores y creo que, en buena medida, son responsables de muchos de los aciertos de lo que CINTERFOR condujo en esa larga d\u00e9cada.<\/p>\n<p>Nunca como durante esos a\u00f1os, la representaci\u00f3n de los trabajadores jug\u00f3 un papel tan activo en las instancias de participaci\u00f3n formal del movimiento obrero organizado en la vida del Centro. As\u00ed, la \u201cbancada\u201d de los ocho sindicalistas designados por el Consejo de Administraci\u00f3n de la OIT ante la Comisi\u00f3n T\u00e9cnica que se re\u00fane anualmente, supo actuar de manera solidaria, unida, activa y constructiva en la vida de CINTERFOR en general, y para obtener servicios de asistencia t\u00e9cnica espec\u00edficos para el sector. Todos los a\u00f1os la intervenci\u00f3n del \u201cgrupo de los trabajadores\u201d fue positiva y propositiva; desde el Centro se trat\u00f3 de dar respuesta a esas demandas que muchas veces trascend\u00edan los intereses exclusivos de los trabajadores, y se proyectaron sobre el dialogo social y la mejora de la calidad de la participaci\u00f3n de todos los actores sociales en la formaci\u00f3n profesional (empleadores y gobiernos).<\/p>\n<p>Se realizaron encuentros entre sindicalistas a nivel subregional para discutir una agenda espec\u00edfica del sector; pero siempre se cont\u00f3 con la asistencia de \u00a0compa\u00f1eros provenientes de otras regiones del continente (cabe agregar que en m\u00e1s de una de esas instancias participaron en calidad de expositores representantes de empleadores y gobiernos); se promov\u00eda la cooperaci\u00f3n y el di\u00e1logo horizontal como la modalidad m\u00e1s id\u00f3nea para el desarrollo y fortalecimiento de las organizaciones de trabajadores en todos los \u00e1mbitos de la formaci\u00f3n: la participaci\u00f3n en los niveles directivos de las instituciones, la participaci\u00f3n a nivel local y de centros, y en todas las instancias t\u00e9cnico pedag\u00f3gicas. Con el auspicio de centrales espa\u00f1olas, y el patrocinio de la ORIT, viaj\u00f3 a Espa\u00f1a un grupo de doce sindicalistas provenientes de las entidades especializadas de toda Am\u00e9rica para conocer los avances en la materia, con especial \u00e9nfasis en el di\u00e1logo y la participaci\u00f3n, y la gesti\u00f3n bipartita. No menos importante fue el apoyo brindado por el Centro al grupo de los trabajadores cuando se trat\u00f3 en la Conferencia Internacional del Trabajo la recomendaci\u00f3n 195: reuniones de trabajo, asistencia t\u00e9cnica, producci\u00f3n de documentos hicieron posible una presencia llamativa en esas deliberaciones de los trabajadores americanos. C\u00f3mo olvidar que en a\u00f1os pol\u00edticos tan dif\u00edciles y complejos para Colombia, la CUT\/ORIT y CINTERFOR\/OIT contribuyeron a establecer un di\u00e1logo m\u00e1s fecundo entre el SENA y su sindicato de trabajadores en torno al fortalecimiento del car\u00e1cter p\u00fablico y gratuito de dicha entidad.<\/p>\n<p>A requerimiento de la ORIT se elaboraron un sinn\u00famero de libros, documentos y entregas especiales del <strong>Bolet\u00edn <\/strong>sobre \u201csindicatos y formaci\u00f3n profesional\u201d; los mismos circularon como publicaciones, y en especial, como documentos de trabajo en reuniones t\u00e9cnicas tanto regionales, como subregionales o nacionales; tambi\u00e9n sectoriales, y bipartitas y tripartitas. Manuales sobre seguridad e higiene en la construcci\u00f3n \u2013sector cr\u00edtico si los hay- o de formaci\u00f3n de cuadros sindicales fueron tambi\u00e9n respuestas a solicitudes expresas recibidas.<\/p>\n<p>Visto a la distancia de los a\u00f1os, tal vez lo que m\u00e1s deba apreciarse como el apoyo recibido por parte de Luis y sus gentes de la ORIT a CINTERFOR es todo el empe\u00f1o puesto en favor de intereses colectivos y no solo sectoriales. Las series, libros y boletines dedicados a tem\u00e1ticas que abarcaban los intereses m\u00e1s generales como (a) la legislaci\u00f3n del trabajo, el derecho a la formaci\u00f3n, la negociaci\u00f3n colectiva, entre otros; (b) la participaci\u00f3n y el di\u00e1logo social; (c) manuales de formaci\u00f3n. Y las solicitudes en com\u00fan por seguir explorando tem\u00e1ticas que eran de mutuo inter\u00e9s de las organizaciones de trabajadores y de empleadores: las nuevas f\u00f3rmulas de di\u00e1logo y participaci\u00f3n; la modernizaci\u00f3n de la gesti\u00f3n de las entidades; la gesti\u00f3n de calidad; la formaci\u00f3n y certificaci\u00f3n de competencias; la adopci\u00f3n de imperativos de pertinencia en los programas por parte de las instituciones, entre muchos otros asuntos de la agenda del Centro.<\/p>\n<p>Para concluir, quiero narrar una an\u00e9cdota de car\u00e1cter personal. Cuando fui funcionario de la UNESCO, hace de esto ya varios a\u00f1os, promovimos en la sede de la Oficina Regional de esa organizaci\u00f3n situada en Santiago de Chile, un encuentro de representantes de los sindicatos de la educaci\u00f3n de todo el continente. La convocatoria, a la que respondieron representantes de pr\u00e1cticamente todas las organizaciones nacionales, fue efectuada junto a la Internacional de la Educaci\u00f3n \u2013sede central en Par\u00eds, y regional en Tegucigalpa por ese entonces. A ra\u00edz de ese encuentro se propuso elevar a la UNESCO un proyecto de asistencia t\u00e9cnica destinado al fortalecimiento de las capacidades institucionales y t\u00e9cnicas de los sindicatos con vistas a mejorar la participaci\u00f3n de los mismos en los procesos de reforma que se llevaban a cabo por esos a\u00f1os, con muy poca (o nula) participaci\u00f3n de esas organizaciones representativas de los trabajadores. En su car\u00e1cter de Secretario General de la ORIT ped\u00ed a Luis que endosase el pedido dirigido al entonces director general de la UNESCO, el espa\u00f1ol Federico Mayor Zaragoza. Como era de esperar, \u00e9l accedi\u00f3 de inmediato a acompa\u00f1ar la iniciativa. Esta situaci\u00f3n, adem\u00e1s, posibilit\u00f3 un di\u00e1logo cuyos detalles disfruto hasta la fecha. Luis me dec\u00eda que siempre deber\u00edamos sumarnos a todas estas reivindicaciones sectoriales que hacen los sindicatos; pero que al mismo tiempo, no pod\u00edamos dejar de considerar tambi\u00e9n el contexto donde ellas se desenvolv\u00edan; seg\u00fan aprend\u00ed de \u00e9l, muchas veces, esos intereses que se revelaban como v\u00e1lidos, pero de car\u00e1cter sectorial, en algunas circunstancias pod\u00edan llegar a afectar negativamente los intereses generales del resto de los trabajadores o de la propia Naci\u00f3n. Estaba aludiendo, claro, a los l\u00edmites que nos imponen las defensas a ultranza de intereses corporativos. Y quien analice la trayectoria de dirigente de Luis Anderson habr\u00e1 de comprobar que \u00e9l siempre se ocup\u00f3 por cuidar el lugar que le atribu\u00eda a las reivindicaciones de los trabajadores en el marco de los imperativos nacionales.<\/p>\n<p>Luis Anderson. Gracias por tu legado. Alg\u00fan d\u00eda no muy lejano ser\u00e1 reconocido tu aporte a las mejores causas de la integraci\u00f3n americana.<\/p>\n<p><strong>Pedro Daniel Weinberg.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El presente testimonio sobre Luis Anderson tiene un solo prop\u00f3sito. Reconocer la enorme obra aportada por una de las mayores personalidades del sindicalismo de Nuestra Am\u00e9rica. 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